El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles 8 de julio que el acuerdo marco de alto el fuego con Irán “se ha terminado”, en medio de una nueva escalada militar entre ambos países. Lo hizo durante la cumbre de líderes de la OTAN celebrada en Ankara, Turquía.
“Irán es basura”, afirmó el mandatario. Sus palabras llegaron tras una madrugada de enfrentamientos: Irán denunció ataques estadounidenses en el sur de su territorio que dejaron varios heridos, mientras la Guardia Revolucionaria reconoció haber lanzado 85 ataques contra bases de Estados Unidos en la región.
La ruptura de la tregua sacudió los mercados. El precio del petróleo Brent para septiembre se disparó más del 6% y superó los 78,5 dólares por barril, como reacción inmediata al aumento de la tensión.
La crisis se produce pocos días después de la muerte del ayatolá Alí Jameneí, líder supremo de Irán. Tras su fallecimiento, Irak celebró un cortejo fúnebre —solicitado por Teherán— que recorrerá el trayecto entre Nayaf y Kerbala, mientras el grupo Hizbulá convocó concentraciones en Beirut como parte de las exequias simultáneas en varios países.
En Ankara, Trump también criticó a aliados europeos como el Reino Unido, España y Dinamarca por su papel en los ataques contra Irán, y reiteró sus intenciones sobre Groenlandia. Su postura abre un nuevo foco de incertidumbre en Medio Oriente.
Cobertura de Pluma Libre. Con información de agencias internacionales.

