​DILLEY, Texas — Laura Rojas, una joven con seis meses de gestación, alzó la voz desde el interior del Centro de Detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Dilley, Texas, para denunciar las precarias condiciones y los presuntos abusos a los que están siendo sometidos ella y su hijo de apenas dos años de edad.

​En una entrevista concedida esta tarde a N+ Univision, la mujer relató desesperada la falta de atención e insumos básicos que enfrentan en las instalaciones federales. "No me quieren dar ni agua para él", afirmó Rojas, señalando la negligencia del personal del centro hacia las necesidades elementales de su pequeño hijo.

​La detención de Rojas se produjo de manera intempestiva mientras acudía a una cita de rutina con las autoridades migratorias.

El arresto se ejecutó a pesar de que la joven se encontraba adelantando los trámites formales para solicitar una visa, proceso que inició luego de un violento incidente en el que una bala perdida rozó a su hijo, hecho que respaldaba su solicitud de regularización por razones de protección.

​A pesar de su avanzado estado de embarazo y del historial de vulnerabilidad del menor, ambos fueron puestos bajo custodia y trasladados al centro de detención familiar en Dilley.

La denuncia pública de Rojas busca alertar a organizaciones de derechos humanos y a la opinión pública sobre las condiciones de internamiento de mujeres gestantes y menores de edad bajo la custodia de ICE. Hasta la publicación de esta nota, las autoridades migratorias no han emitido un pronunciamiento oficial sobre las graves acusaciones presentadas.