Los integrantes de la Generación Z se han convertido en el grupo poblacional con mayor nivel de sobreendeudamiento, atraídos por productos financieros de rápido acceso que terminan comprometiendo su salud económica.

​De acuerdo con datos del Banco Central e INDEC de México, los menores de 25 años registran un 50 % más de morosidad en comparación con otras generaciones. Aunque la mayoría de los créditos y micropréstamos otorgados a través de plataformas bancarias o aplicaciones financieras corresponden a montos bajos, la acumulación de estos compromisos y la falta de planificación han llevado a miles de jóvenes a caer en el impago de sus tarjetas y deudas digitales.

​El fenómeno refleja cómo la inmediatez de las soluciones de pago en línea, sumada a una limitada educación financiera, ha acelerado los hábitos de consumo a crédito entre los jóvenes, posicionándolos como el sector más vulnerable frente al endeudamiento temprano.