El plato principal en la mesa de los salvadoreños enfrenta una nueva crisis. Comerciantes de diversos mercados locales advirtieron que el precio de la tortilla podría incrementarse radicalmente, llegando a cotizarse hasta a dos por $0.25, como consecuencia directa de la prolongada sequía que azota las zonas agrícolas del país.
El encarecimiento del maíz, insumo fundamental para la elaboración de este alimento básico, ha comenzado a asfixiar a las tortilleras y comerciantes. La escasez de granos básicos provocada por la falta de lluvias ha empujado al alza los costos de producción, reduciendo al mínimo el margen de ganancia de los pequeños vendedores, quienes aseguran no poder absorber más los incrementos sin trasladarlos al consumidor final.
A este panorama climático se suma el creciente malestar del sector productivo y comercial ante la falta de medidas paliativas por parte del gobierno del presidente Nayib Bukele. Agricultores y comerciantes denuncian una ausencia de apoyos directos, subsidios o un plan de contingencia estatal efectivo que permita frenar la especulación de precios y mitigar las pérdidas en los cultivos.
De concretarse este aumento, el impacto afectará de manera directa a las familias de menores ingresos, para quienes la tortilla representa la base diaria de su alimentación. Mientras el precio del grano continúa en ascenso, la población permanece a la espera de un alivio económico o de una respuesta oficial que detenga el encarecimiento de la canasta básica.




