La economía de El Salvador crece impulsada por el turismo. En el primer trimestre de 2026, el Producto Interno Bruto (PIB) avanzó un 4.8% interanual, en buena parte gracias al aumento de los visitantes extranjeros.

El país se ha convertido en una potencia turística regional: recibe ya casi tantos visitantes como habitantes tiene. Las autoridades atribuyen el fenómeno, en parte, a la fuerte caída de la criminalidad de los últimos años, que ha mejorado la imagen del país en el exterior.

Destinos como Surf City, la Ruta de las Flores —que atraviesa los departamentos de Sonsonate y Ahuachapán— y los sitios arqueológicos figuran entre los más visitados. Para 2026 el país proyecta más de 240 eventos internacionales y la llegada de 18 cruceros.

El impulso turístico se suma a otras apuestas del Gobierno. El Salvador mantiene su estrategia en torno al bitcoin —su reserva alcanzó los 7,643 BTC— y a la inteligencia artificial, con la que busca diversificar una economía históricamente concentrada en las remesas.

Las remesas enviadas mediante billeteras de criptomonedas también crecieron: sumaron 23.1 millones de dólares en el primer cuatrimestre, un 44% más que un año antes, aunque todavía representan menos del 1% del total que recibe el país.

Cobertura de Pluma Libre. Con información de medios económicos y datos oficiales.