Una madre de aproximadamente 60 años y su hijo de 30 dedicaron cinco años de su vida a realizar un sueño improbable: crear una película animada de 86 minutos sobre animales titulada Niu Lai.

Con un presupuesto ínfimo de solo 200 dólares, el dúo chino se las ingenió no solo para completar la producción, sino también para llevarla a las salas de cine.

​El debut de la cinta pareció confirmar los peores augurios. Durante su primera semana en cartelera, la película fue un absoluto fracaso comercial, recaudando la paupérrima cifra de 1.000 dólares. Sin embargo, la pésima calidad del filme provocó una reacción inesperada en Internet: se volvió tan mala que terminó convirtiéndose en un fenómeno viral. El boca a boca en redes sociales transformó la curiosidad del público en un éxito masivo de taquilla.

​Hasta la fecha, Niu Lai acumula una recaudación cercana a los 4 millones de dólares. Con una inversión inicial de apenas 200 dólares, el proyecto ha generado un retorno de inversión de aproximadamente 20.000 veces.

​Este hito financiero supera en términos de rentabilidad proporcional a referentes históricos del cine independiente:

​Niu Lai: Presupuesto de $200 | Recaudación de ~$4.000.000 (Retorno: x20.000)

​Actividad Paranormal (Paranormal Activity): Presupuesto de $15.000 | Recaudación de $193.000.000 (Retorno: x12.866)

​El proyecto de la bruja de Blair (The Blair Witch Project): Presupuesto de $60.000 | Recaudación de $248.000.000 (Retorno: x4.133)

​El caso de Niu Lai ya se posiciona como uno de los mayores rendimientos de taquilla jamás registrados en la historia del cine en relación con su presupuesto original, demostrando que en la era digital, incluso el peor de los fracasos puede convertirse en un negocio multimillonario.