ZACATECOLUCA. Ramiro Landaverde fue ordenado obispo y tomó posesión canónica de la Diócesis de Zacatecoluca el sábado 15 de agosto, en una celebración en la Catedral Nuestra Señora de los Pobres.
Con eso se cierra un ciclo de casi tres décadas. Monseñor Elías Samuel Bolaños Avelar estuvo 28 años al frente de la diócesis y presentó su renuncia al cumplir los 75, la edad a la que el derecho canónico obliga a todo obispo a poner el cargo a disposición del papa.
Quién es el nuevo obispo
Landaverde tiene 50 años. Nació el 18 de mayo de 1976 en Chalatenango y se ordenó sacerdote el 1 de febrero de 2003. Estudió Teología Dogmática en la Universidad Pontificia de Salamanca, en España.
Antes del nombramiento era párroco de la Inmaculada Concepción, en Nueva Concepción, Chalatenango. Es decir: llega a Zacatecoluca desde el otro extremo del país y desde el trabajo de parroquia, no desde la burocracia eclesial.
Lo nombró el papa León XIV el 6 de julio de este año. Entre el anuncio y la ordenación pasaron poco más de cinco semanas.
«Con tu todo y con mi nada haremos mucho»
Al tomar posesión, el nuevo obispo se presentó ante la diócesis en términos de servicio, no de autoridad:
«Quiero ser discípulo misionero, servidor en esta querida Diócesis de Zacatecoluca».
Y citó a san Óscar Arnulfo Romero: «Con tu todo y con mi nada haremos mucho».
El encargo del nuncio
El nuncio apostólico en El Salvador, Giancarlo Dellagiovanna, fue quien leyó la bula de nombramiento. En su intervención le marcó una prioridad concreta al obispo entrante:
«Especial predilección a los pobres, los afligidos, los abandonados y los más desfavorecidos».
La Diócesis de Zacatecoluca abarca el departamento de La Paz, una de las zonas del país donde más pesa el trabajo agrícola y la migración.
Con información de la Diócesis de Zacatecoluca y la Conferencia Episcopal de El Salvador.

