Los obispos de la Conferencia Episcopal de El Salvador aparecen juntos, con las maletas todavía en el suelo, frente a una casa de huéspedes en Roma. Están cumpliendo la visita ad limina apostolorum —el viaje oficial en el que presentan a la Santa Sede el informe sobre la situación de sus diócesis— y viajan con una petición de fondo: que san Óscar Arnulfo Romero sea declarado doctor de la Iglesia. Antes de la salida, el arzobispo de San Salvador pidió a los párrocos orar por esa intención, según informó Radio YSUCA.
Qué significa el título
No es un honor decorativo. Se concede únicamente a santos cuyo pensamiento y aporte teológico hicieron una contribución significativa a la tradición cristiana, explicó el teólogo y sacerdote diocesano Vicente Chopin, quien dio a conocer el viaje en su cuenta de Facebook este lunes 7 de septiembre. No se trataría de reconocer el martirio de Romero —eso ya está reconocido, y por eso es santo desde 2018— sino sus homilías y su predicación como doctrina para la Iglesia universal.
Un viaje que toca cada cinco años
La ad limina significa «al umbral de los apóstoles», por las tumbas de Pedro y Pablo que forman parte del recorrido. El Derecho Canónico manda hacerla cada cinco años, aunque en la práctica pasa más tiempo: el número de obispos en el mundo, las circunstancias de cada país y episodios como la pandemia han ido corriendo los plazos.
No es una peregrinación simbólica. Los obispos preparan durante años la documentación de sus diócesis, se reúnen con los dicasterios del Vaticano y solo al final llega el encuentro con el papa León XIV. En la agenda pesan la evangelización, la situación del clero y las vocaciones.
Lo que todavía no está confirmado
Nadie de la Conferencia Episcopal ha confirmado que la petición se plantee formalmente ante el Papa en este viaje. Lo que hay es la oración pedida a las parroquias, los obispos del país completos frente a la Santa Sede, y un papa del que Chopin destaca su admiración por el obispo mártir.




