La estaban velando cuando se movió dentro del ataúd y se levantó. Pasó el sábado 10 de octubre en la aldea El Jocote, en Sacapulas, Quiché, Guatemala. La adolescente se llama Yuleidy, tiene 15 años, y los videos del momento le han dado la vuelta a las redes.

Hay un dato que cambia la historia: ningún médico la revisó ni la declaró muerta. Lo contó su propio padre.

Qué pasó, según la familia

Abraham Ixcotoyac, su papá, dijo al canal local TV Sac que la joven se sintió mal en la madrugada y perdió el conocimiento. Él la subió al carro para llevarla al hospital. Antes de llegar a San Pedro Jocopilas notó algo: «Yo vi en ella que ya no respiraba, ya no tenía sus pulsos en sus brazos».

No siguió hasta el hospital. «No ingresó a hospital ella», reconoció. Después le dijo a Prensa Libre por qué: «Cuando ella falleció en mi carro, Dios me dio la revelación y no la llevé a ningún hospital porque hubiera sido peor». Buscó una funeraria, consiguió un ataúd y regresó a la casa, adonde llegó cerca de las 2:30 de la tarde. Ya había familiares, vecinos y miembros de su iglesia reunidos para velarla.

La mamá, Lesvia Ríos, se acercó a la caja llorando. «Ella se estaba moviendo, se estaba despertando y de un solo se levantó», contó. Los videos muestran cómo la abrazan, le dan agua y la sacan del ataúd. Habían pasado entre siete y ocho horas.

El momento del velorio y parte de la entrevista de TV Sac a la joven. Video que circula en redes, publicado en X por Alas Tensas.

Lo que cuenta ella

«Me empezó a doler el corazón demasiado, lo sentía pesado y ahí me fui, como que me desmayé», dijo Yuleidy en la misma entrevista. Para ella y para sus padres, lo ocurrido es obra de Dios: «Fue un milagro».

Lo que falta saber

Todavía no hay diagnóstico. La familia la llevó primero a un hospital privado y después la Procuraduría General de la Nación la trasladó al Hospital Regional de Huehuetenango, donde le hacen estudios del corazón y del cerebro, según Prensa Libre. «Gracias a Dios ya está estable, ahorita solo estamos esperando unos análisis», dijo el padre.

Ningún médico ha explicado en público qué le pasó. En redes se habla de catalepsia, un estado en que el cuerpo queda rígido e inmóvil y puede confundirse con la muerte, pero nadie lo ha confirmado.

El Ministerio Público de Guatemala abrió una investigación el domingo 11 para aclarar qué pasó, incluido lo que hizo la familia; hasta ahora no ha señalado responsabilidades.

Qué tan lejos queda un médico

Hay un dato de contexto: el centro de salud más cercano está a 45 minutos y los hospitales, a más de 50 kilómetros por calle de tierra. Los vecinos dicen que el puesto de salud de la comunidad atiende una vez al mes.

En cualquier país, quien certifica una muerte es un médico. Aquí nadie lo hizo.

¿Usted qué piensa: milagro, o una vida que casi se pierde por no tener un médico cerca?