El Gobierno y la empresa estadounidense Linguard Labs presentaron este jueves 8 de octubre la «nueva Chivo», con remesas gratis y préstamos. Lo que el anuncio no dice es que la billetera que el Estado lanzó en 2021 con el bitcoin como bandera dejó de ser del Estado hace casi cinco meses, y que hasta hoy no se sabe cuánto se pagó por ella.
Quién se quedó con Chivo
Según el informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la segunda y tercera revisión del programa del país, citado por la revista E&N, la mayoría de la propiedad y el control de Chivo pasaron el 20 de mayo de 2026 a Chivo LP, una sociedad con sede en Colorado, Estados Unidos, controlada por The Fintex Group y Linguard Labs.
El mismo informe describe la parte que conserva el Estado, a través de la Reserva Estratégica de Bitcoin, como una «participación minoritaria sin capacidad de influencia», y señala que el nuevo operador puede lanzar productos y cobrar comisiones a los usuarios. El Gobierno se desliga de los costos y riesgos de la billetera, pero sigue custodiando los fondos de los usuarios.
Ni el Gobierno ni la empresa han dicho cuánto se pagó ni qué porcentaje se vendió. Cuando el FMI adelantó la venta, en septiembre, el presidente Nayib Bukele escribió en X: «Lo único que se transfirió fueron las acciones de Chivo», y aclaró que la reserva de bitcoin no entraba en el trato.
Linguard Labs tiene sus oficinas en Larkspur, California. Su fundador y director, Drew Weinstein, fue directivo de Visa y, según su perfil profesional, de Convera, la antigua división de negocios de Western Union.
Lo que promete la nueva Chivo
Remesas sin costo desde Estados Unidos para los usuarios de «categoría Regular», una categoría que el comunicado no explica. También microcréditos y adelantos de efectivo calculados según lo que cada usuario reciba y pague en la aplicación, préstamos para negocios y tarjetas de débito. No se informaron tasas de interés, montos, plazos ni fecha de inicio.
Chivo tiene más de 4.5 millones de cuentas registradas, según la información oficial, pero no se sabe cuántas siguen activas. Los usuarios conservan sus saldos.
Por qué Chivo no funcionó
La gente la bajó por el bono y la dejó. El Gobierno regaló 30 dólares en bitcoin a quien se registrara. Una encuesta de Cid Gallup para la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos (NBER), publicada en 2022, encontró que el bono fue la principal razón para descargarla y que solo 2 de cada 10 siguieron usándola después de gastarlo. El 89 % nunca la usó para recibir remesas.
Las remesas siguieron por el camino de siempre. Según el Banco Central de Reserva, en 2022 solo el 1.6 % de las remesas llegó por billeteras digitales, sumadas todas, no solo Chivo.
Fraude con el bono. Uno de los desarrolladores contratados para reparar la plataforma declaró ante una corte de Estados Unidos que entre el 10 y el 20 % de los usuarios registrados eran falsos, perfiles creados para cobrar los 30 dólares, según reveló El Faro. La Fiscalía no ha informado de ninguna investigación.
Números en rojo. Los primeros estados financieros de Chivo, publicados en 2025 por exigencia del FMI, mostraron que al cierre de 2024 debía más de lo que tenía: 245.4 millones de dólares en pasivos frente a 238.6 millones en activos, con 28.6 millones en costos de operación ese año. Para arrancarla, la Asamblea había aprobado en 2021 un fideicomiso de 150 millones de dólares.
En enero de 2025, como parte del acuerdo con el FMI, la Asamblea quitó la obligación de aceptar bitcoin. Según El Diario de Hoy, Chivo lleva más de dos años sin publicar en sus redes sociales.
Y el bitcoin del Gobierno, ¿dónde está?
El Gobierno empezó a comprar bitcoin en 2021 y en noviembre de 2022 el presidente anunció que comprarían «un bitcoin todos los días», sin precisar de dónde saldría el dinero. Según los registros oficiales citados por DiarioBitcoin, al 8 de octubre la reserva sumaba 7,798 bitcoins, valorados en más de 640 millones de dólares. No se han vendido ni se ha anunciado un uso para ellos.
En agosto de 2025, la Oficina Nacional del Bitcoin repartió la reserva, que estaba en una sola dirección, en 14 billeteras de hasta 500 bitcoins cada una, para protegerla de futuros ataques con computación cuántica. Los saldos se pueden ver en el portal oficial bitcoin.gob.sv.
Lo que no está claro es con qué dinero sigue creciendo. Ante el FMI, el Gobierno sostuvo que las compras recientes se pagaron con donaciones privadas, pero no ha dicho quiénes donaron ni cuánto. El FMI aprobó el 1 de octubre un desembolso de unos 138 millones de dólares y dejó escrito que no prevé más acumulación de bitcoin fuera de las donaciones documentadas. La reserva, mientras tanto, siguió sumando monedas.
El valor también sube y baja con el mercado: según Bloomberg, la cartera llegó a valer cerca de 800 millones de dólares en octubre de 2025 y en cuatro meses perdió casi 300 millones.
¿Le confiaría sus remesas a la nueva Chivo? ¿Qué tendrían que aclarar primero el Gobierno y la empresa?





