Venezuela atraviesa una nueva fase de la emergencia provocada por los dos potentes terremotos del pasado 24 de junio, con miles de personas desplazadas, hospitales dañados y familias que aún buscan a desaparecidos entre los escombros.

Los sismos, de magnitud 7.2 y 7.5, ocurrieron con 39 segundos de diferencia, con epicentros en el estado de Yaracuy, cerca de la ciudad de San Felipe. La sacudida se sintió en la mayor parte del territorio venezolano, en el norte de Colombia y Brasil y en varias islas del Caribe.

Hasta el 30 de junio, los reportes retomados por medios internacionales contabilizaban 1,943 fallecidos, más de 10,500 heridos y más de 15,000 damnificados. Las zonas más afectadas son La Guaira, Caracas y el Distrito Capital, donde miles de personas perdieron sus hogares.

Médicos advierten sobre el riesgo sanitario por la falta de agua limpia, el hacinamiento en los refugios y las heridas sin atención adecuada, que exponen a los sobrevivientes a infecciones.

El Programa Mundial de Alimentos lanzó un llamamiento internacional para alimentar durante tres meses a unas 500,000 personas afectadas por la catástrofe.

Con información de Univision Noticias y agencias.