El Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología dejó sin efecto todas las disposiciones que había hecho circular para los Desfiles Cívicos Estudiantiles 2026, en conmemoración del 205.º aniversario de la independencia. La decisión consta en el memorándum 10-2026, firmado este 2 de agosto por la ministra Karla Edith Trigueros y dirigido a la comunidad educativa del sector público y privado a nivel nacional.
«La anulación aplica para todos los lineamientos relacionados con la música, vestimenta, puntos artísticos y demás pautas o limitaciones.»
El documento establece que directores, docentes y demás autoridades organizativas podrán realizar los actos y desfiles de la forma en que tradicionalmente se han desarrollado en años anteriores.
Qué decían las reglas anuladas
Las disposiciones que circularon en las últimas semanas contemplaban la evaluación previa de las bandas de paz, la aprobación del repertorio musical por parte de un comité, reglas sobre la vestimenta de estudiantes y cachiporristas, restricciones al uso de imágenes de menores y un régimen de sanciones.
Entre los puntos que más rechazo generaron estaban el veto a ritmos considerados inapropiados para los centros escolares —entre ellos el reguetón y los corridos—, la prohibición de mensajes políticos y la exigencia de que las cachiporristas usaran shorts que cubrieran los glúteos con al menos cinco centímetros adicionales.
Gremios docentes cuestionaron además el momento en que llegaron: muchos centros educativos ya habían invertido en uniformes y llevaban semanas de ensayos para el 15 de septiembre. El sindicato SIMEDUCO respaldó la realización del desfile, pero objetó el plazo tan corto para aplicar cambios de ese alcance.
El caso de Sonsonate
En el departamento de Sonsonate el conflicto tuvo un capítulo aparte. Bases Magisteriales Salvadoreñas denunció que entre el 27 y el 28 de julio se despidió a más de 24 instructores de cachiporristas por pertenecer a la comunidad LGBTIQ+.
David Rodríguez, secretario general de esa organización, afirmó que a los directores de centros educativos «se les manifestó que se informara a los instructores de cachiporristas específicamente que pertenecen a la comunidad LGTBIQ+ que se les cese su contrato».
Según los denunciantes, la medida se aplicó únicamente en Sonsonate, mientras en el resto del país la situación se mantuvo sin cambios. El Ministerio de Educación no se ha pronunciado públicamente sobre esa denuncia, y el memorándum de este 2 de agosto no la menciona.
Lo que el retroceso no alcanza
El memorándum devuelve los desfiles a como eran antes, pero no devuelve los contratos. Las reglas que motivaron el rechazo quedaron sin efecto; los despidos que ya se ejecutaron, no. Hasta ahora ninguna autoridad ha dicho si los instructores serán reinstalados, si recibirán alguna compensación o si el caso será investigado.
Tampoco está claro qué pasará con los grupos de cachiporristas que se quedaron sin instructor a seis semanas del 15 de septiembre, ni quién asumirá los ensayos que ya llevaban meses.
Pluma Libre buscará la versión de la Dirección Departamental de Educación de Sonsonate y dará seguimiento a la situación de los instructores afectados.

