La diputada Claudia Ortiz, de VAMOS, acusó públicamente a la Asamblea Legislativa de utilizar a sus fotógrafos institucionales para vigilar su teléfono y sus conversaciones privadas durante las sesiones plenarias. Lo hizo la tarde de este martes 28 de julio en su cuenta de X, en un mensaje dirigido directamente al presidente del órgano de Estado, Ernesto Castro, de Nuevas Ideas.
«Diputado presidente, ¿por qué instruye o permite que los fotógrafos institucionales de la Asamblea sean utilizados para espiar mis dispositivos y mis conversaciones privadas durante la plenaria?»
Junto al mensaje, Ortiz publicó dos fotografías tomadas desde su lugar en el hemiciclo. En ambas se observa a camarógrafos ubicados en el nivel superior del salón, con lentes de gran alcance orientados hacia el área de las curules. Según la diputada, la primera imagen corresponde al 27 de mayo y la segunda a la sesión del mismo martes. La publicación superó las 39 mil visualizaciones en pocas horas.
Un reclamo que no es nuevo
No es la primera vez que Ortiz señala un trato distinto de parte del aparato de comunicaciones de la Asamblea. En dos sesiones anteriores denunció que la cámara del Canal Legislativo no la enfocaba mientras hacía uso de la palabra, algo que calificó de discriminación política. En aquella ocasión argumentó que un medio público, financiado con impuestos, debe servir a todas las fracciones y no solo al partido de gobierno. Castro tampoco respondió entonces y continuó con la agenda de la sesión.
La diputada también ha cuestionado el aumento del presupuesto del área de comunicaciones de la Asamblea, al advertir que 2026 es un año preelectoral.
Una sola curul frente a 57
Ortiz es la única diputada de VAMOS en la Asamblea Legislativa, donde 57 de los 60 escaños están en manos de legisladores afines al presidente Nayib Bukele. Fue la candidata opositora más votada del departamento de San Salvador en 2024 y se ha convertido en uno de los rostros más visibles de la oposición parlamentaria.
Hasta el cierre de esta nota, ni Ernesto Castro ni la Asamblea Legislativa se habían pronunciado sobre la acusación.

