El Senado brasileño dio luz verde a una enmienda constitucional que pone fin al régimen de trabajo «6x1» para consolidar una semana de cinco días de trabajo y dos de descanso.
La medida beneficiará a decenas de millones de trabajadores del sector formal y se implementará de forma progresiva sin afectar sus sueldos.
La iniciativa, que también elimina la tradicional escala de trabajo de seis días laborales por uno de descanso (6x1) para garantizar un fin de semana de dos días libres, se aplicará de forma progresiva sin implicar una disminución en los ingresos salariales de los empleados.
La enmienda constitucional, promovida fuertemente desde el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y respaldada por centrales sindicales y movimientos sociales, modifica el marco regulatorio del empleo formal para beneficiar a más de 30 millones de trabajadores.
«El fin de la escala 6x1 es más que un cambio de jornada. Es más tiempo para vivir, para descansar, para estar con la familia y para cuidar de uno mismo», destacó la administración presidencial tras la contundente votación en el Congreso.
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Claves de la reforma:
Cinco días de trabajo y dos de descanso: Se establece un esquema laboral semanal de máximo 40 horas distribuidas en cinco días.
Garantía salarial: La reducción del tiempo de trabajo no autoriza recortes en las remuneraciones fijas de los trabajadores.
Implementación paulatina: Se fijó un periodo de transición progresiva de 14 meses tras su promulgación oficial para que las empresas e instituciones adapten sus turnos y operaciones.
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Reacciones y debate económico
Aunque la iniciativa contó con un respaldo popular cercano al 70%, la discusión parlamentaria expuso divergencias sobre su impacto socioeconómico. Por un lado, las centrales obreras sostienen que la medida mejorará sustancialmente la salud física y mental de la fuerza laboral, incrementando la productividad media.
Por otro lado, sectores del empresariado y gremios como la Confederación Nacional de la Industria (CNI) expresaron preocupación por el posible incremento en los costos operativos. Asimismo, la Confederación Nacional de Municipios (CNM) estimó que la reforma demandará ajustes presupuestarios adicionales para las contrataciones de servicios públicos.
Con este paso, Brasil se suma a la tendencia global y regional orientada a la flexibilización y equilibrio de las cargas de trabajo, posicionándose como un referente en América Latina en materia de derechos y legislación laboral.




