La Asamblea Legislativa aprobó incorporar $1,348,959 al Presupuesto General del Estado para infraestructura deportiva. La mayor parte, $1,140,514, fue avalada con 57 votos para que el Instituto Nacional de los Deportes (INDES) cree la Unidad Ejecutora del programa PRODEPORTE II; los $208,445 restantes, con 59 votos, irán al Ministerio de Desarrollo Local para rehabilitar instalaciones en San Miguel.
Entre las obras anunciadas están la modernización del estadio Juan Francisco Barraza y el polideportivo de Chapeltique en San Miguel; el estadio Óscar Alberto Quiteño y el gimnasio David Vega Mojica en Santa Ana; y complejos e instalaciones del INDES en Usulután, San Vicente, Morazán, La Unión, La Paz, Chalatenango y Cabañas.
El dinero no es un ahorro del Estado: proviene de un préstamo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), es decir, se suma a una deuda pública que a mayo de 2026 ya alcanza los $34,630 millones. El diputado oficialista William Soriano defendió la aprobación asegurando que la nueva unidad ejecutora «permitirá garantizar una adecuada administración de los fondos».
Como se ha vuelto costumbre en el pleno, la incorporación pasó sin mayor debate. Ningún diputado cuestionó la prioridad del gasto en un país donde comunidades enteras siguen esperando servicios básicos: en la Colonia Izalco, en la zona de La Floresta, Sonsonate, unas 40 familias denunciaron esta semana ante Pluma Libre que reciben agua potable una sola vez por semana, sin que ninguna autoridad las haya recibido para atender su reclamo.
La cancha remozada y el estadio con luminarias nuevas son obras que se inauguran con tarima y transmisión en vivo. La tubería que lleva agua a una colonia no. La diferencia entre ambas prioridades, votada esta semana con 57 manos alzadas, la pagan —con deuda y con sed— los mismos de siempre.
Cobertura de Pluma Libre. Con información de la Asamblea Legislativa y El Diario de Hoy.

