Un alud de hielo y roca desbordó este miércoles el río Bhotekoshi y arrasó aldeas enteras en la frontera de Nepal con el Tíbet. El agua bajó cargada de lodo y piedra alrededor de las nueve de la mañana, hora local, y se llevó casas, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos.
La zona más golpeada es el distrito de Rasuwa, en el norte de Nepal. Del lado chino, el alud destruyó el paso fronterizo de Gyirong: las cámaras de seguridad grabaron el momento en que el lodo se tragó un patio lleno de buses y camiones, con la hora marcada en pantalla.
Las cifras, que siguen cambiando
Los reportes varían según la fuente y la hora, algo habitual mientras una emergencia sigue abierta. Las autoridades y las agencias internacionales han informado entre 22 y 95 muertos y entre 384 y 403 desaparecidos. Entre los ausentes hay unos 291 turistas extranjeros, de países como India, Estados Unidos, Reino Unido y Malasia, además de decenas de policías.
En Nuwakot, otro de los distritos afectados, edificios de varios pisos, camiones y furgonetas quedaron sepultados bajo toneladas de lodo.
La respuesta
China desplegó al menos 574 rescatistas en la zona de Gyirong y el presidente Xi Jinping ordenó intensificar la búsqueda. Del lado nepalí, los equipos trabajan con helicópteros, pero el acceso sigue siendo difícil por el nivel del agua y por las comunicaciones cortadas.
Una advertencia sobre lo que circula
Junto con los videos reales están circulando publicaciones que hablan de «miles de muertos». Esa cifra no corresponde a ningún reporte oficial: lo confirmado hasta ahora son decenas de fallecidos y cientos de desaparecidos, y los números se seguirán moviendo conforme avance la búsqueda.
